China ha comenzado operación completa de un data center submarino de 24 megawatios que aloja 2 mil servidores alimentados completamente por energía eólica marina y enfriados pasivamente por agua oceánica, logrando infraestructura eficiente en energía y neutra en carbono.
La instalación demuestra arquitectura térmica y de potencia avanzada para computación de IA a gran escala, relevante para despliegues con restricciones de infraestructura donde el enfriamiento tradicional y la capacidad de red crean cuellos de botella.