Qilimanjaro, una startup española de hardware de computación cuántica, está impulsando sistemas cuánticos analógicos conforme la demanda de computación de IA se acelera, reporta EE Times. La empresa está posicionando quántica analógica—que preserva superposición durante toda la computación, a diferencia de puertas cuánticas digitales—como un camino más rápido hacia ventaja cuántica práctica para cargas de trabajo de optimización y aprendizado de máquina.
Quántica analógica sigue siendo altamente especulativa, pero el timing de Qilimanjaro refleja creencia de que el escalado de infraestructura de IA clásica llegará a meseta en restricciones de potencia y enfriamiento en 3–5 años, creando ventana para paradigmas de computación no tradicionales. Compradores empresariales están comenzando a evaluar enfoques cuántico-adyacentes para evitar bloqueo en escalado vinculado a GPU/tensor.