Las startups de robótica globales han recaudado $18.8 mil millones en la primera mitad de 2026, ya superando el total de 2025 de $15 mil millones y superando el pico de 2021 de $14.1 mil millones. El aumento está impulsado por IA incorporada—robots físicos con capacidades de interacción en tiempo real—que atraen capital de riesgo a escala, ya que los inversores repositionan la robótica de apuestas de hardware intensivas en activos a plataformas de software nativas de IA.
Las mega-rondas están definiendo el panorama: Skild AI (modelos de fundación robótica) recaudó $1.4 mil millones a una valoración de $14 mil millones en enero, triplicando desde $4.5 mil millones hace siete meses; Saronic (buques autónomos) cerró $1.75 mil millones a $9.25 mil millones; Neura Robotics ($1.4 mil millones Serie C); y Shihang Intelligent (robots acuáticos, $1 mil millones Serie A). Estas rondas reflejan una nueva arquitectura: plataformas de software puro como Skild que otorgan licencias de cerebros de IA a fabricantes de hardware, no pilas verticales que controlan la integración completa.
Para los profesionales, la concentración de capital señala hacia dónde se está moviendo la automatización: licenciamiento de inteligencia de software en hardware horizontal, con fosos de datos propietarios reemplazando el bloqueo de hardware. Los múltiplos de software de Skild ahora superan las valoraciones de OEM de hardware en 3x+ en base de ingresos. Quedan seis meses en 2026; el sector está en ritmo de ~$25 mil millones—un cambio estructural que está remodelando la economía de cadena de suministro y fabricación.